domingo, 24 de enero de 2010

Pasta con limón y nueces

Tercera receta de pasta de las últimas cinco, creo, pero no siempre puede uno currarse la cena, ni hacerse la pasta uno mismo. Aprovechando unos limones prácticamente recién cogidos del árbol, y un paquete de nueces...

... aparece esta receta, simple a más no poder, de pasta con limón y nueces.

Prometo alejarme de la pasta, ni que sea por un par de posts en próximas entregas!

Ingredientes:
150gr de pasta fresca con espinacas, 50gr de nueces peladas, medio limón pequeño, una pizca de salvia, aceite de oliva, y opcionalmente pimienta o chile picado.

Preparación:
Hervimos la pasta y emplatamos. Machacamos las nueces en el mortero y añadimos un poco de limón, un chorrito de aceite, sálvia (u orégano), y opcionalmente una pizquita de chile o pimienta. Mareamos un poco en el mortero, lo echamos por encima de la pasta, ¡y listo!

martes, 19 de enero de 2010

Canelones de bacalao con espinacas

Ahora resulta que la famosa comunidad mafiosa defensora de los derechos de autor se mete con los peluqueros... ¿Habrá que preocuparse por los derechos de autor de las recetas en los blogs? Espero que el inventor de la mayonesa no sea socio...

Pero bueno, a lo mío, y como ya puse en mi anterior post, a destiempo, pero aquí llega la receta de navidad del peluquerococinero! El 19 de enero, pero bueno, quien dice navidad dice domingo. ¿no?


Armado de un paquete de bacalao de 200gr de bacalao y de la revista cuina de diciembre me puse a hacer estos canelones de bacalao y espinacas.

Ingredientes:
12 placas de canelones, 200gr de bacalao dessalado, media cebolla, unos 100gr de espinacas frescas, medio baso de leche entera, queso para fundir, un poco de aceite para freir. Y además una cucharada sopera de harina, otra de mantequilla, un vaso de leche, y nuez moscada opcional para la bechamel

Preparación:
Cortamos la cebolla y el bacalao en dados pequeños. En una sartén con un poco de aceite de oliva doramos la cebolla y cuando esté dorada añadimos el bacalao, que soltará bastante agua. Removemos hasta que casi no quede agua y añadimos la leche, removemos, dejamos reducir, y reservamos. Por otro lado salteamos las espinacas en una sartén, y mezclamos con la mezcla del bacalao. Ya tenemos el relleno.

Ahora tocará hervir la pasta de los canelones y montarlos. Los pondremos en una fuente de horno y preparamos la bechamel. Ponemos la mantequilla en una sartén, con un chorrito de aceite de oliva para que no se queme. Cuando esté desecha echamos la misma cantidad de harina que la que habíamos echado de mantequilla, y cocemos un par de minutos. Añadimos la leche y un poco de nuez moscada y, con un batidor a ser posible, removemos hasta conseguir la textura que deseemos.

Echamos la bechamel por encima de los canelones y finalmente espolvorearemos con queso. Y al horno a gratinar. Y listo!

Para la pasta, la verdad es que merece la pena hacerse uno mismo las placas. Es un poco de trabajo pero merece la pena. Para esta receta, aprovechando que había hecho pasta uno días atrás, hice yo mismo las placas y ¡lo recomiendo!.

viernes, 15 de enero de 2010

Spaghetti con zanahoria y manzana

Muchos días sin escribir por algún que otro contratiempo, frío, etc.
Y sin olvidar que, el peluquero cocinero les desea:

- Feliz Navidad
- Feliz 2010

Nunca hago las cosas a tiempo, como demuestra mi receta de la castañada en diciembre , o demostrará la que probablemente sea mi próxima entrada...

Mientras tanto, aprovechando que estoy de cabeza con las energías renovables , el 20-20-20, y el fracaso de la cumbre de Copenhague, me he inspirado en la cogeneración para hacer este plato, la mar de light: spaghetti con zanahoria y manzana.


Ingredientes:
Spaghetti, media manzana, una zanahoria, orégano y aceite de oliva.

Preparación:
La cogeneración básicamente consiste en reutilizar el vapor residual de la generación de electricidad, por ejemplo con gas, y eso es exactamente lo que podemos hacer cuando hacemos pasta con el vapor de la olla. Para ello necesitaremos una vaporera, o bien de bambú o metálica, de las que se pueden colocar encima de una olla. La que he usado yo es de bambú.

Y para empezar ponemos agua a hervir. Mientras se calienta cortamos por un lado la manzana sin quitarle la piel, bien lavada, en bastoncillos o láminas no muy grandes, y por otro lado la zanahoria, pelada, en bastoncillos. Y pondremos cada una en un piso distinto de la vaporera.

Cuando arranque a hervir, echamos la pasta y tapamos con la vaporera, de forma que a la vez que cocemos la pasta, coceremos lo que pongamos encima al vapor. Para este plato serán suficientes 6 minutos de vapor para hacer los bastoncillos. Y dejamos la pasta lo que ponga en el paquete, y la escurrimos.

Para servir, ponemos en un plato los spaghetti, echamos por encima los bastones de zanahoria y manzana, echamos un buen chorro de aceite de oliva, y espolvoreamos con orégano. Y listo!

martes, 15 de diciembre de 2009

Nuevo etiquetado ecológico

La UE prepara una directiva que obligará a etiquetar los productos ecológicos, cosa que hasta ahora era voluntaria.

¿Y por qué pongo esto aquí? Pues porque hasta el 31 de enero de 2010 hay una votación pública (aquí) para la elección del nuevo logo.

La verdad es que hay uno muy cachondo que espero ver en las semillas ecológicas para germinar muy pronto!!

viernes, 11 de diciembre de 2009

Pseudo-Tzatziki o salsa de yogur con pepino

Fácil entre las fáciles, y después de un plato seminavideño, viene este pseduo-Tzatziki o salsa de yogur con pepino.

Y quizás con doble intención, aprovechando que en estos días están chinos, yankis, y otros megaemisores de gases de efecto invernadero en Copenhagen intentando decir quien y como se paga el problemón climático que se acerca, y es que esta es una receta casi-vegetariana, de bajo impacto de CO2.

Ingredientes:
1 yogur natural, medio pepino, pimienta negra, sal, y aceite de oliva.

Preparación:
Pelamos el pepino, lo partimos en vertical por la mitad y lo despepitamos con una cuchara. Lo cortamos a dados pequeños y lo ponemos en un bol con un poco de sal para que suelte un poco de agua, donde lo dejaramos unos 15 minutos.
Pasado este tiempo desechamos el agua que haya salido del bol, echamos el yogur y removemos bien. Hecho esto echamos por encima pimienta negra molida, un poco de aceite de oliva y volvemos a remover.
Finalmente, para presentar, echamos un poquito más de pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Y listo!
Una manera interesante de comerse esta salsa es con unos nachos, haciendo fusión total, aunque un buen pan de pita, otra fusión, o un más dificil de encontrar, pan griego también pegan.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Caballo con castañas

¡Y ahí va la prometida receta de la castañada!
Bien, soy así, la castañada fue hace un mes, pero... bueno, esto ha sido efecto del "lo hago mañana", y así hasta hoy.
La idea sale de un descobrir cuina, recientemente rebautizado como cuina, en el que había una receta de carne con castañas. Y ya que vivo al lado de una carnicería de caballo, pues me decidí a versionar la receta y convertira en caballo con castañas, de interesante resultado.


El plato queda la mar de fardón, así que, ya que la castañada pasó, ¿por qué no considerarlo el primer plato navideño de este blog?

Ingredientes:
500gr de carne de potro, una cebolla, un puerro, una zanahoria, dos tomates, 1 ajo, unos 150gr de castañas, 0,3l de caldo vegetal, sal y pimienta.

Preparación:
Para empezar pelamos las castañas y las hervimos unos 20 minutos, más si son viejas. Acabamos de quitar las pieles que queden, y reservamos.
Salpimentamos ahora la carne cortada a dados y los doramos un pelín en una sartén con un poco de aceite. Retiramos y reservamos. En el aceite que nos quede, si no hay suficiente podemos añadir un poco más, sofreimos la cebolla, el puerro, la zanahoria, y el ajo cortados a daditos y a media cocción añadimos el tomate bien rallado. Dejamos cocer a fuego medio-bajo hasta que quede bien cocido.
Ahora volvemos a poner la carne en la sartén, añadimos las castañas hervidas, y el caldo más o menos hasta cubrir. Y dejamos a fuego suave unos 25 minutos, pendientes de que la carne quede bien hecha y de que no se acabe el caldo!
Lo dejamos reposar unos minutos y... a comer!

La receta, más que trabajosa, es larga, pero el resultado merece la pena. Con respecto al caldo de verduras, si hacemos nosotros mismos, podemos reservar el agua de la cocción de las castañas para hacerlo, y esto le dará un toquecillo de castaña que para este plato va de perlas.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lasaña de setas con canónigos

Hoy empiezo un nuevo sistema de etiquetado en el blog. La verdad es que el anterior parecía hecho por un gato y ni yo encontraba las cosas. Además de que las etiquetas parecían sacadas de un sketch de muchachada nui...

En fin, eso es cosa del pasado. Y el pasado, pasado es, y delante solo tenemos el presente y el futuro, y en este presente y en este futuro el etiquetado del blog ya no será tan absurdo. En los próximos días iré actualizando el etiquetado de las entradas anteriores... poco a poco...


Pero para celebrar este cambio se presenta esta lasaña de setas con canónigos que en el anterior sistema habría llevado las etiquetas: fácil, peluca, italiana, panadero, y brioche, y croasan.

Ingredientes:
5 láminas de pasta de lasaña precocida, un puñado de canónigos, unos 200gr de setas frescas (o un bote de setas en conserva), 1/4 de tomate de ensalada.
Para la salsa: Medio vaso de vino rancio, medio vaso de caldo o de agua, una cucharada de harina, otra de aceite de oliva, y las setas sobrantes del relleno. Se puede añadir orégano o sálvia al final para aromatizar.

Preparación:
Primero ponemos las láminas de pasta en un recipiente con agua caliente unos 10 minutos. Mientras se hidrata la pasta sofreimos con un hilillo de aceite las setas, troceadas pequeñas, y bien escurridas, hasta que queden bien hechas y dejamos templar un poco. Cortamos los canónigos pequeños.
Y empezamos a montar la lasaña. En una pequeña fuente de horno o microondas he montado 5 láminas y poniendo primero setas, luego canónigos, luego otra vez setas y finalmente de nuevo canónigos, esta vez con unas rodajitas de tomate.

Deberían sobrar unas cuantas setas que usaremos para la salsa. Cortamos las setas sobrantes, ahora un poco más pequeñas, y las echamos al fuego con una cucharada de aceite y removemos. Uno o dos minutos más tarde añadimos la harina y movemos bien, con cuidado de que no se nos queme. Cuando la harina esté hecha añadimos el vino, y cuando se haya evaporado el alcohol añadimos el agua, que dejaremos evaporar hasta conseguir una textura no muy densa. Justo antes de sacarla del fuego añadimos el orégano o la sálvia y removemos bien.

Añadimos esta salsa por encima de la lasaña y ponemos el conjunto unos 2 minutos a 400-500W en el microondas para darle un toque de calor a todo.

La receta es muy sencilla y la verdad es que el contraste de los canónigos y las setas es muy interesante. Las rodajas de tomate en la última capa le dan un toque jugoso, y entre el vino rancio y la sálvia le dan un sabor final muy bueno.

¿Variaciones? Desde hacerlo con una salsa de tomate a hacer una vechamel clara de setas como salsa. O usar incluso lechuga en lugar de canónigos. Ala, ¡a experimentar!

lunes, 16 de noviembre de 2009

Patatas con guisantes mejorados

Aún estoy en semi-estado de shock por mi semi accidental encuentro en la tercera fase con l'avia Remei, cosa que merecerá un post a parte.

Mientras tanto me encuentro con que a veces nos enfrentamos a un aburrido plato de patatas con guisantes... y ¿qué se puede hacer? Pues o nos los comemos como podamos o... ¡los mejoramos! Así nace este plato de Patatas con guisantes mejorados.


Nada especial, simplemente nos ayudará a comernos el plato original, pero disfrazado de ensalada! Y una idea de como usar germinados.

Ingredientes:
2 patatas medianas, media taza de guisantes, un tomate pequeño de ensalada, un pizca de orégano, aceite, y germinados frescos varios: soja, trigo, alfalfa, rabanitos... lo que tengamos.

Preparación:
Hervimos las patatas malcortadas unos 15 minutos en agua salada, y los guisantes los hervimos según las instrucciones. Emplatamos. Ya tenemos el plato aburrido.
Vamos a intentar mejorarlo:
Cortamos el tomate a dados y lo echamos por encima. Y por encima echamos los germinados, el orégano y un chorro de aceite de oliva.


domingo, 15 de noviembre de 2009

Los germinados y el germinador

Por lo visto desde un punto de vista nutricional los germinados frescos son lo más mejor de lo mejor, con niveles de vitaminas y minerales mucho más altos que las semillas sin germinar. Pero desde un punto de vista culinario, su valor es el de hacer más interesantes en sabor y textura tanto ensaladas, como sopas, arroces o cualquier otro plato que nos imaginemos. Bueno, quizás ni el brownie de chocolate ni las natillas sean enriquecibles con germinados, pero bueno, ya se capta la idea, ¿no?

Se pueden conseguir con relativa facilidad: en mercados, y supermercados se puede encontrar soja y alfalfa, y en tiendas ecológicas, además de los anteriores, se pueden encontrar a veces hasta semillas de cebolla germinadas!

Pero lo que sí se puede conseguir con facilidad son semillas para germinar: desde soja y alfalfa hasta cebolla, puerro, albahaca, rabanitos mostaza... pasando incluso por semillas desconocidas como el fenogreco, o sorprendentes como las pipas de girasol.

Y aquí es donde entra el germinador. Se puede germinar sin necesidad de un cacharro de estos, pero la verdad es que es más cómodo tener un trasto dedicado.


Existen varios modelos de germinador, y los hay incluso eléctricos, pero el que uso yo (un regalito que me cayó hace un tiempo :D) es de plástico.

El funcionamiento es sencillo. La idea es una tapa, tres bandejas con una válvula de drenaje, y una bandeja a donde drena el agua. Las bandejas tienen el suelo rugoso, y esto se supone que crea las condiciones óptimas de humedad para que germinen las semillas. Dependiendo de la semilla hay que regar dos o tres veces al día, pero la experiencia dice que con regar una vez por la mañana y otra por la noche hay suficiente.


Los germinados de las fotos son: la primera alfalfa, y sobre esta líneas mostaza. En la segunda foto, la del germinador, en el piso de abajo hay trigo recién puesto, que, por cierto, es dificil de germinar pero está espectacular!

sábado, 7 de noviembre de 2009

Raviolis con salsa de tomate y pimiento rojo

¡Ala! ¡Johan Cruyf seleccionador catalán! Es una lástima que ya no hagan força barça ni por la tele ni, sobre todo, por la radio.

Y para celebrarlo, este plato de Raviolis con salsa de tomate y pimiento rojo, un plato digno de un recetario de piso de estudiantes. Pero también de la comida rápida casera, ¿no?


Ingredientes:
Tres tomates maduros, medio pimieto rojo pequeño, 120-150gr de pasta fresca rellena, orégano, aceite, y, opcionalmente, pimienta.

Preparación:
Lo primero que hay que hacer es conseguir la pasta rellena. Si no teneis un artesano que la haga cerca de casa, siempre nos quedará el súper con alguna que otra opción bastante aceptable.Para esta salsa mejor si el relleno es de queso, y cuanto más fuerte sea, mejor. La pasta que he utilizado yo ha sido de gorgonzola y nueces.

Cortamos el pimiento a dados pequeños y lo rehogamos en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando esté doradito le añadimos el tomate rallada y dejamos reducir.
Cuando casi no quede líquido retiramos del fuego.


Ponemos a hervir el agua con una pizca de sal y la dejamos entre 2 y 5 minutos, dependiendo de las instrucciones. Colamos intentando reservar un poco del agua de cocción, y sin lavar servirmos la pasta en un plato.

Para calentar la salsa añadiremos un poco del agua de cocción de la pasta a la sartén y la calentaremos hasta que obtengamos la textura que deseemos.

Finalmente echamos la salsa por encima de la pasta, espolvoreamos con orégano, y si nos apetece un puntito picante, pimienta. ¡Y a comer!

jueves, 5 de noviembre de 2009

Solomillo de cerdo con salsa de mostaza y miel

Pasó la castañada. La castañada, ¿eh? No esa fiesta cutre rara de los yankis de las calabazas y no sé que más. Y bueno, mientras mi mente se prepara para hacer un plato con castañas y tal, me ha entrado un ataque peluquero y he hecho este solomillo de cerdo con salsa de mostaza y miel.


No es muy larga de hacer (20 o 25 minutos) y es una comida casi de domingo, ¿no?

Y como sigo sin cámara, viviendo de cámaras prestadas, las fotos de este post estan hechos con la flamante cámara de Sr. Sordera, que muy amablemente me prestó hace un días. Y como leía hace pocos días en otro blog de cocina, en un post de un muy interesante risotto de calabaza, yo tampoco soy muy constante en el número de fotos por post...

Ingredientes:
4 o 5 medallones de solomillo, media cebolla, una cucharada de postre de mostaza y otra de miel, una cucharada de harina, y un poco de agua.

Preparación:
Cortamos el solomillo en medallones y les pegamos un golpe a cada uno para aplanarlos. Los salpimentamos y los hacemos en un sartén con un buen chorro de aceite de oliva. Retiramos los medallones y reservamos.

En la misma sartén hacemos a fuego lento la cebolla cortada pequeña, y cuando la veamos que empieza a estar transparente añadimos la mostaza y la miel mezclando bien con la cebolla.


Añadimos la harina, mezclamos bien con cuidado de que la harina no se queme, y añadimos un chorrito de agua. Dejamos reducir hasta que la salsa tenga la textura que queramos. Finalmente volvemos a añadir los medallones y dejamos a fuego medio bajo un par o tres minutos.

Sacamos los medallones, los emplatamos y echamos la salsa por encima. Y listo!

Este plato se puede acompañar con un arroz, o si no queremos una salsa caldosa, como he hecho yo, simplemente con un poco de pan tendremos el plato bien acompañado.

Y finalmente, yo no es que sea mucho de maridajes, quizás por qué no entiendo, o por otra razón, pero en este caso, quizás por asociación mental, este plato pide ser acompañado por una cerveza!

jueves, 22 de octubre de 2009

Tortilla de arroz integral y setas

Hoy he visto un cartel muy interesante en una panadería que ponía:

Se necesita Bollero

Y bueno, algo debe haber hecho este cartel en mi subconsciente, por qué hoy, y eso que no es mi plato favorito precisamente, he decidido hacer una tortilla, una tortilla de arroz integral con setas.

Y como últimamente me ha dado por ponerle cebada a todo (menos al yogur), esta tortilla no va a ser la excepción. Quizás debería plantearme un cambio de nombre del blog, quizás elpeluquerococineroconcebada sería más cercano a la realidad. Tendré que hablar con el departamento de marketing.

La receta está un pelín inspirada en una de pepekitchen, un cocinero redactor de blogs con su propio blog, y ex redactor de directoalpaladar.

Ingredientes:
Una taza de arroz integral, una cucharada sopera de cebada integral, tres huevos, 50gr de setas frescas (o 10gr de setas deshidratadas), sálvia, perejil, sal y pimienta.

Preparación:
Ponemos en una olla con agua salada el arroz integral y la cebada a hervir, unos 25 minutos a fuego medio, y lo escurrimos.

Picamos luego las setas y batimos los huevos (yo, por supuesto, con el batidor). Lo mezclamos todo en un bol: los huevos batidos con el arroz, las setas picadas, las hiervas, y una pizca de sal y pimienta.

Calentamos en una sartén un poco de aceite de oliva, y echamos encima la mezcla, que dejaremos cocer con el fuego bajo . Cuando el centro empiece a cuajar, le daremos la vuelta. Y es en este momento, dependiendo de cuan inconscientes valientes seamos, en el que hay que escoger como giraremos la tortilla. A la elección del lector el método, yo lo hice con un plato.

Lo mejor de esta tortilla, sin duda, es el ir encontrando los granos de arroz y, sobretodo, de cebada que contrastan de manera muy interesante con las setas y el huevo. Con respecto a las setas, he vuelto a utilizar camagrocs frescos, pero cualquier seta sabrosa valdría.

Ala, si alguien lo prueba, que deje un comentario!

viernes, 16 de octubre de 2009

Pasta con verduras en papillotte

Es domingo. O no. Pero acabas de leer el último post del prácticamente desconocido extremadamente célebre blog del peluquero cocinero y quieres poner en práctica sus enseñanazas. Y quieres usar ese cacharro naranja tan espectacular que tras leer el último post fuiste corriendo a comprar, o te habían regalado para navidad y todavía no habías usado pero ahora te mueres de ganas de usar. Y... Y... Y...


Y... y es en esas circumstancias en las que el peluquero cocinero presenta: la pasta con verduras en papillote.

Ingredientes:
120gr de pasta fresca, preferiblemente rellena, dos tomates, una cebolla, medio pimiento rojo, más alguna hierba como orégano, albahaca o salvia.

Preparación:
Ponemos la pasta a hervir, según lo que marque el fabricante, que viene a ser entre 4 y 8 minutos en la mayoría de los casos.
Por otro lado, cortamos la cebolla y el pimiento a tiras y los ponemos como base en un papillotte. Los tomates, preferiblemente pelados, los cortamos en 8 o 10 gajos y los ponemos encima de las otras verduras. Echamos por encima un chorrito de aceite de oliva y espolvoreamos con el orégano, la albahaca, o la salvia, (o las tres!), cerramos el papillote y lo ponemos 5 minutos en el microondas a 800W.
Una vez echa la pasta la ponemos en un plato hondo, echamos por encima las verduras del papillotte, un chorrito de aceite, y listo!

Como os podeís imaginar el papillote no puede ser de papel de aluminio si lo quereis hacer en el microondas (a no ser que os apetezca hacer como estos elementos)

miércoles, 14 de octubre de 2009

El papillotero de silicona

¿Y los cacharros? Los tenía bastante olvidados... Pero nunca es tarde, ni nunca es mal momento para hablar de ellos.


¿Y que es? Pues eso, el papillotero de silicona. O algo así. Si no, ¿como se llama un cacharro para hacer papillotes? Se aceptan propuestas!

Este cacharro es lo más sencillo de lo más sencillo. Básicamente consiste en un estuche de silicona con forma de cilindro achatado, con un par de tapas. Al ser de silicona aguanta temperaturas muy altas y muy bajas, esto es, todas las temperaturas que en circumstancias normales pueden obtenerse con un uso razonable de horno y congelador.


La idea es poner los alimentos dentro del estuche, cerrarlo, y ponerlo en el horno o el microondas de manera que el contenido se cocinará en su propio jugo.

El papillote es una manera particularmente interesante para cocinar pescados o verduras y suele, además, estar recomendada en dietas de adelgazamiento al no necesitar añadir ninguna grasa.

Sin necesidad de usar este cacharro los papillotes se pueden hacer por ejemplo con papel de aluminio (no vale para el microondas!) o papel parafinado, pero es más incómodo, y menos estable a la hora de manipularlo.

Y bueno, por ejemplo, podeis empezar a practicar con recetas como esta o alguna otra que está al caer!

martes, 13 de octubre de 2009

Cous cous y setas

Últimamente abundan los días en los que me planto delante de la nevera y me pregunto como es que tengo un blog de cocina si soy incapaz de imaginar que hacer con huevos, patatas, cebolla y aceite de oliva.

Sin embargo, a veces, del desierto más desierto aparece el oasis más oasis, y sin hacer gran cosa acabas cenando bien. Y de ahí, de ese oscuro agujero, de ese espacio de donde normalmente sale una llamada a las pizzas o al chino para que te traigan el menú, sale este cous cous y setas.



Y no lo llamo cous cous con setas pues no sería justo llamarlo así. Esto no es un elaborado cous cous si no una cena rápida y tanto más sabrosa como mejores sean las setas!

Ingredientes:
Una taza de de cous cous, unos 100gr de setas hidratadas frescas, media cebolla pequeña, un ajo, y un poco de aceite.

Preparación:
Por un lado hacemos el cous cous tal como indique el paquete. Suele ser poner la misma cantidad de cous cous que de agua salada hirivendo en un recipiente y dejar reposar unos 5 minutos, o hasta que el cous cous se haya bebido todo el líquido. Y listo.
Por otro lado doramos un ajo laminado en una sartén, y cuando empiece a coger color añadimos la cebolla cortada a dados. Removemos ajo y cebolla un tres o cuatro minutos con cuidado de que no se queme el ajo y añadimos las setas, y lo dejamos unos 10 minutos a fuego medio, hasta se haya evaporado todo el líquido de las setas. Un vez no haya líquido lo dejamos un par de minutos más a fuego medio, y yasta!.

Y emplatamos: ponemos el cous cous, y encima el sofrito de setas. Un chorrito de aceite de oliva por encima, y listo!

En la recete yo usé camagrocs frescos, pero cualquier seta vale. Mejor frescas, si no, pues secas rehidratadas. Con setas de bota también se podría hacer, pero en general no son tan sabrosas, y en algo tan sencillo... se nota.

miércoles, 7 de octubre de 2009

No al recorte en el presupuesto de I+D

¡¡Por favor!!
No puede ser que toda la I+D de este país sea buscar sustitutos caseros para el carbonato cálcico que usa Ferran Adrià para esferificar...


Aunque existe una genial idea para hacer esferificaciones caseras.

lunes, 5 de octubre de 2009

Empanadillas de setas

¿Pasa algo si en un bote en el que pone azucar pones harina? ¿O si en una caja que pone mi correspondencia guardas billetes de tren?
Espero que no, porque en el plato donde puse estas empanadillas de setas, ponía claramente spaghetti... Espero que no me pase lo mismo que a Manolo Gomes Wilfred...


Ingredientes:
Un ajo, 200gr de setas hidratadas, tres cucharadas soperas de aceite de oliva y otras tres cucharadas soperas de harina, una taza de cafe de leche, pimienta, nuez moscada y sal.
... ah, y un paquete de empanadillas.

Preparación:
Empezamos con lo más pesado, que es cortar las setas en trocitos pequeños. Una vez hecho esto ponemos todo el aceite en una sartén y doramos un par de minutillos el ajo cortado en láminas. Una vez dorado lo retiramos con cuidado de no tirar aceite y añadimos las setas, que rehogaremos unos minutos.
Cuando las setas estén hechas añadiremos la harina y daremos vueltas durante un par de minutos con cuidado de que la harina no llegue a quemarse, y añadiremos poco a poco la leche sin dejar de remover. Vereis como se forma rápidamente una bechamel con la harina, el aceite y la leche, que para hacer de relleno conviene que esté bastante espesa.


Una vez obtengamos la textura que deseamos paramos el fuego y añadimos una pizca de pimienta negra molida, otra de nuez moscada rallada y otra de sal, y removemos para mezclar bien y dejamos reposar unos minutos.
Y montamos las empanadillas. Más o menos una cucharada de postre colmada por oblea.
Y como las últimas empanadillas las hice fritas, esta vez las he hecho en el horno, unos 20 minutos, pintadas con un poquito de aceite para que quedasen un pelín más brillantes.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Lentejas con cebada

Hace un rato he leído que el entrenador de los Lakers de Pau Gasol ha sugerido al jugador esloveno del equipo que fuera al peluquero. No podía pasar sin mencionarlo, ¿no?.

Y, bueno, mientras contengo la emoción que supone ir mañana día 29 al retorno de los monatólogos presento esta receta de lentejas.


Y es que si mi madre ve esto no sé que dirá. Con la guerra que le di yo con la lentejas de pequeño... Pero es que las legumbres deben estar presentes en cualquier dieta equilibrada que se precie.

Me he hecho mayor :(

Ingredientes:
Un taza de lentejas, una cucharada sopera de cebada, una cebolla pequeña, medio pimiento verde, unas rodajas de longaniza, aceite y una punta de chile picado.

Preparación:
Ponemos en una olla la cebolla cortada a dados medianos con un poco de aceite a fuego medio. Cuando empiece a estar transparente añadimos las lentejas, la cebada y cuatro tazas de agua. Subimos el fuego y cuando empiece a hervir lo bajamos a medio y dejamos hervir unos 30 minutos a fuego medio con la olla semitapada.

Pasado este tiempo las lentejas deberían estar cocidas, y para evaporar el líquido de cocción que pueda quedar, destapamos y subimos el fuego hasta que más o menos se evapore. Mientras se evapora el líquido cortamos unas rodajas de longaniza (o fuet, o chorizo!) y unas tiras de pimiento verde y las salteamos un par o tres de minutos con un chorrito de aceite. Cuando estén hechas añadimos el sofritillo a la olla de las lentejas, damos vueltas un minutillo y listo.

Si en lugar de secas os gustasen caldosas ¡horror!, en lugar de subir el fuego y destapar, simplemente destapais a los 30 minutos.

Un vez emplatadas echamos por encima el chile y removemos bien.

La gracia del plato es, por un lado el contraste de sabor y textura de las lentejas con el sabor dulce y la textura crujiente de la cebada, y por otro el añadir el sofrito al final, que contrasta también al prácticamente no haberse cocinado junto a las lentejas.

En fin, que si lo hacéis ya comentareis alguna cosa por aquí. Y además, como creo que hasta aqui no llega nadie: lentejas, si quieres te las comes, y si no las dejas. Au!

viernes, 25 de septiembre de 2009

El dominio del tomate

Sin tomate no hay nada. Así que con tomate puede salir algo. Y esta vez sale un sencilla pero excelente ensalada de tomate y olivas negras.


Fácil. Muy fácil. Quizás la más fácil que he puesto aquí, y no por ello peor que cualquier otra. Ni mejor!

Y bueno, viendo la foto... os aseguro que la ensalada no es a las ensaladas lo que la foto es al mundo de la fotografía.


Ingredientes:
Un tomate de ensalada, un puñado de olivas negras de Aragón, un buen aceite de oliva, y orégano.

Preparación:
Cortamos el tomate a dados, lo ponemos en un bol con las olivas negras y echamos un buen chorro de aceite y una cantidad generosilla de orégano. Mezclamos bien y listo!

martes, 22 de septiembre de 2009

Galtas de cerdo (o carrileras de porc) con salsa de olivas

Es "el peluquero cocinero", y no "el cocinero peluquero". La propiedad conmutativa que puede aplicarse en algunos aspectos de nuestra vida no puede aplicarse a este. ¿Quien sabe? Igual en la tierra de las golosinas con chile hay un cocinero peluquero.

En fin. Hoy un plato fácil pero un pelín largo de hacer. Y bueno, decir que descubrí el mismo día que cocinaba este plato que las galtas de porc en castellano se llamarían carrileras de cerdo. Bueno, siempre está bien aprender algo nuevo.

Pues eso: Galtas de porc con salsa de olivas.



Ingredientes:
Una galta o carrilera deshuesada, una cebolla mediana, un puñado de olivas malagueñas, un vasito de vino, y aceite, sal y pimienta.

Preparación:
En una sartén rehogamos la cebolla cortada pequeñita y las olivas a cuartos unos minutos, y cuando la cebolla empiece a estar transparente añadimos las galtas salpimentadas.
Dejamos a fuego medio hasta que las galtas estén hechas por fuera, dándoles la vuelta para que no se quemen.
Cuando veamos las galtas ya más o menos hechas por fuera pasamos el contenido de la sartén a una fuente para horno. Primero la carne, y después la pre-salsa.
Ponemos la fuente el el horno precalentado a 200ºC hasta que la carne esté hecha, unos 15-20 minutos, dándole la vuelta a la mitad.
Una vez esté hecho emplatamos la galta y trituramos lo que quede en la fuente para obtener una salsa fina que echaremos por encima de la galta.
Para acompañar, lo más fácil es hacer arroz blanco. Y ya veis, en la foto sale arroz blanco! :D

Y bueno, este va a ser mi primer maridaje. Realmente no sé mucho, pero una buena cerveza tostada serviría para este plato. Y me la bebería a la salud de los dos últimos comentaristas: Peter_alc: el señor de los blogs, y Monatasijiji: la mayor y más grande monologuista de estas tierras y más allá!
 
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