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domingo, 15 de noviembre de 2009

Los germinados y el germinador

Por lo visto desde un punto de vista nutricional los germinados frescos son lo más mejor de lo mejor, con niveles de vitaminas y minerales mucho más altos que las semillas sin germinar. Pero desde un punto de vista culinario, su valor es el de hacer más interesantes en sabor y textura tanto ensaladas, como sopas, arroces o cualquier otro plato que nos imaginemos. Bueno, quizás ni el brownie de chocolate ni las natillas sean enriquecibles con germinados, pero bueno, ya se capta la idea, ¿no?

Se pueden conseguir con relativa facilidad: en mercados, y supermercados se puede encontrar soja y alfalfa, y en tiendas ecológicas, además de los anteriores, se pueden encontrar a veces hasta semillas de cebolla germinadas!

Pero lo que sí se puede conseguir con facilidad son semillas para germinar: desde soja y alfalfa hasta cebolla, puerro, albahaca, rabanitos mostaza... pasando incluso por semillas desconocidas como el fenogreco, o sorprendentes como las pipas de girasol.

Y aquí es donde entra el germinador. Se puede germinar sin necesidad de un cacharro de estos, pero la verdad es que es más cómodo tener un trasto dedicado.


Existen varios modelos de germinador, y los hay incluso eléctricos, pero el que uso yo (un regalito que me cayó hace un tiempo :D) es de plástico.

El funcionamiento es sencillo. La idea es una tapa, tres bandejas con una válvula de drenaje, y una bandeja a donde drena el agua. Las bandejas tienen el suelo rugoso, y esto se supone que crea las condiciones óptimas de humedad para que germinen las semillas. Dependiendo de la semilla hay que regar dos o tres veces al día, pero la experiencia dice que con regar una vez por la mañana y otra por la noche hay suficiente.


Los germinados de las fotos son: la primera alfalfa, y sobre esta líneas mostaza. En la segunda foto, la del germinador, en el piso de abajo hay trigo recién puesto, que, por cierto, es dificil de germinar pero está espectacular!

miércoles, 14 de octubre de 2009

El papillotero de silicona

¿Y los cacharros? Los tenía bastante olvidados... Pero nunca es tarde, ni nunca es mal momento para hablar de ellos.


¿Y que es? Pues eso, el papillotero de silicona. O algo así. Si no, ¿como se llama un cacharro para hacer papillotes? Se aceptan propuestas!

Este cacharro es lo más sencillo de lo más sencillo. Básicamente consiste en un estuche de silicona con forma de cilindro achatado, con un par de tapas. Al ser de silicona aguanta temperaturas muy altas y muy bajas, esto es, todas las temperaturas que en circumstancias normales pueden obtenerse con un uso razonable de horno y congelador.


La idea es poner los alimentos dentro del estuche, cerrarlo, y ponerlo en el horno o el microondas de manera que el contenido se cocinará en su propio jugo.

El papillote es una manera particularmente interesante para cocinar pescados o verduras y suele, además, estar recomendada en dietas de adelgazamiento al no necesitar añadir ninguna grasa.

Sin necesidad de usar este cacharro los papillotes se pueden hacer por ejemplo con papel de aluminio (no vale para el microondas!) o papel parafinado, pero es más incómodo, y menos estable a la hora de manipularlo.

Y bueno, por ejemplo, podeis empezar a practicar con recetas como esta o alguna otra que está al caer!

miércoles, 17 de junio de 2009

Batidor de huevos...

Sobran las palabras. Pero aunque sobren os explico de que va esto:


Sí señor. Un batidor de huevos con forma de huevo. Con esto bien podría iniciar una serie de posts dedicada a gadgets absurdos de cocina. O quizás continuar la serie que empezó con el deshuesador. Como no me decido lo meto en la categoría cacharros y listo.

Se podría hablar durante horas sobre como batir un huevo. Hay soluciones más o menos efectivas, menos o más creativas, diferentes puntos de batido... pero nada comparable a esto.

Se trata de un un cacharro con forma de huevo, del tamaño de huevo de avestruz quizás, formado por tres partes:
  • La mitad inferior: que es una especie de bol.
  • La rejilla intermedia: que se coloca encajada sobre la parte inferior, y es una rejilla parecida a un rueda de bicicleta simplificada.
  • La mitad superior: una tapa que se encaja en la rejilla, y que tiene un pequeño tapón.

El funcionamiento es simple. Se separan las tres partes, se casca el huevo y se pone en la parte inferior, se encajan la rejilla y la parte superior, nos aseguramos que la tapa de la mitad superior está cerrada y... al más puro estilo nescafé frappé agitamos enérgicamente el huevo.

El resultado será un huevo batido sin esfuerzo que podremos sacar abriendo la tapa superior y vertiendolo sobre donde deseemos.

martes, 7 de abril de 2009

El deshuesador

Hoy no estoy cocinero (ni peluquero), así que hoy toca hablar de la joya de la corona.


Se trata de un aparato que a mi me parece extremadamente interesante y útil, pero no he encontrado todavía a nadie que piense igual: se trata de mi gran deshuesador de olivas.

El funcionamiento es muy sencillo. Simplemente se coloca la oliva en la cazoleta y se cierra la mano, al más puro estilo cascanueces. El resultado es, por un lado la oliva, y por otro el hueso, como buen deshuesador que es.


Yo que soy muy original lo uso para deshuesar olivas, pero también para deshuesar cerezas. Las olivas deshuesadas van para pizzas, ensaladas, algún sofrito... y las cerezas deshuesadas quedan muy bien en ensaladas, o incluso para añadirlas a algún postre.

Y vuelvo a mencionar a Neus y Xavi, que fueron los que hace ya unos añitos me regalaron este aparato sin el cual no sabría como vivir ahora...
 
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