jueves, 5 de noviembre de 2009

Solomillo de cerdo con salsa de mostaza y miel

Pasó la castañada. La castañada, ¿eh? No esa fiesta cutre rara de los yankis de las calabazas y no sé que más. Y bueno, mientras mi mente se prepara para hacer un plato con castañas y tal, me ha entrado un ataque peluquero y he hecho este solomillo de cerdo con salsa de mostaza y miel.


No es muy larga de hacer (20 o 25 minutos) y es una comida casi de domingo, ¿no?

Y como sigo sin cámara, viviendo de cámaras prestadas, las fotos de este post estan hechos con la flamante cámara de Sr. Sordera, que muy amablemente me prestó hace un días. Y como leía hace pocos días en otro blog de cocina, en un post de un muy interesante risotto de calabaza, yo tampoco soy muy constante en el número de fotos por post...

Ingredientes:
4 o 5 medallones de solomillo, media cebolla, una cucharada de postre de mostaza y otra de miel, una cucharada de harina, y un poco de agua.

Preparación:
Cortamos el solomillo en medallones y les pegamos un golpe a cada uno para aplanarlos. Los salpimentamos y los hacemos en un sartén con un buen chorro de aceite de oliva. Retiramos los medallones y reservamos.

En la misma sartén hacemos a fuego lento la cebolla cortada pequeña, y cuando la veamos que empieza a estar transparente añadimos la mostaza y la miel mezclando bien con la cebolla.


Añadimos la harina, mezclamos bien con cuidado de que la harina no se queme, y añadimos un chorrito de agua. Dejamos reducir hasta que la salsa tenga la textura que queramos. Finalmente volvemos a añadir los medallones y dejamos a fuego medio bajo un par o tres minutos.

Sacamos los medallones, los emplatamos y echamos la salsa por encima. Y listo!

Este plato se puede acompañar con un arroz, o si no queremos una salsa caldosa, como he hecho yo, simplemente con un poco de pan tendremos el plato bien acompañado.

Y finalmente, yo no es que sea mucho de maridajes, quizás por qué no entiendo, o por otra razón, pero en este caso, quizás por asociación mental, este plato pide ser acompañado por una cerveza!

jueves, 22 de octubre de 2009

Tortilla de arroz integral y setas

Hoy he visto un cartel muy interesante en una panadería que ponía:

Se necesita Bollero

Y bueno, algo debe haber hecho este cartel en mi subconsciente, por qué hoy, y eso que no es mi plato favorito precisamente, he decidido hacer una tortilla, una tortilla de arroz integral con setas.

Y como últimamente me ha dado por ponerle cebada a todo (menos al yogur), esta tortilla no va a ser la excepción. Quizás debería plantearme un cambio de nombre del blog, quizás elpeluquerococineroconcebada sería más cercano a la realidad. Tendré que hablar con el departamento de marketing.

La receta está un pelín inspirada en una de pepekitchen, un cocinero redactor de blogs con su propio blog, y ex redactor de directoalpaladar.

Ingredientes:
Una taza de arroz integral, una cucharada sopera de cebada integral, tres huevos, 50gr de setas frescas (o 10gr de setas deshidratadas), sálvia, perejil, sal y pimienta.

Preparación:
Ponemos en una olla con agua salada el arroz integral y la cebada a hervir, unos 25 minutos a fuego medio, y lo escurrimos.

Picamos luego las setas y batimos los huevos (yo, por supuesto, con el batidor). Lo mezclamos todo en un bol: los huevos batidos con el arroz, las setas picadas, las hiervas, y una pizca de sal y pimienta.

Calentamos en una sartén un poco de aceite de oliva, y echamos encima la mezcla, que dejaremos cocer con el fuego bajo . Cuando el centro empiece a cuajar, le daremos la vuelta. Y es en este momento, dependiendo de cuan inconscientes valientes seamos, en el que hay que escoger como giraremos la tortilla. A la elección del lector el método, yo lo hice con un plato.

Lo mejor de esta tortilla, sin duda, es el ir encontrando los granos de arroz y, sobretodo, de cebada que contrastan de manera muy interesante con las setas y el huevo. Con respecto a las setas, he vuelto a utilizar camagrocs frescos, pero cualquier seta sabrosa valdría.

Ala, si alguien lo prueba, que deje un comentario!

viernes, 16 de octubre de 2009

Pasta con verduras en papillotte

Es domingo. O no. Pero acabas de leer el último post del prácticamente desconocido extremadamente célebre blog del peluquero cocinero y quieres poner en práctica sus enseñanazas. Y quieres usar ese cacharro naranja tan espectacular que tras leer el último post fuiste corriendo a comprar, o te habían regalado para navidad y todavía no habías usado pero ahora te mueres de ganas de usar. Y... Y... Y...


Y... y es en esas circumstancias en las que el peluquero cocinero presenta: la pasta con verduras en papillote.

Ingredientes:
120gr de pasta fresca, preferiblemente rellena, dos tomates, una cebolla, medio pimiento rojo, más alguna hierba como orégano, albahaca o salvia.

Preparación:
Ponemos la pasta a hervir, según lo que marque el fabricante, que viene a ser entre 4 y 8 minutos en la mayoría de los casos.
Por otro lado, cortamos la cebolla y el pimiento a tiras y los ponemos como base en un papillotte. Los tomates, preferiblemente pelados, los cortamos en 8 o 10 gajos y los ponemos encima de las otras verduras. Echamos por encima un chorrito de aceite de oliva y espolvoreamos con el orégano, la albahaca, o la salvia, (o las tres!), cerramos el papillote y lo ponemos 5 minutos en el microondas a 800W.
Una vez echa la pasta la ponemos en un plato hondo, echamos por encima las verduras del papillotte, un chorrito de aceite, y listo!

Como os podeís imaginar el papillote no puede ser de papel de aluminio si lo quereis hacer en el microondas (a no ser que os apetezca hacer como estos elementos)

miércoles, 14 de octubre de 2009

El papillotero de silicona

¿Y los cacharros? Los tenía bastante olvidados... Pero nunca es tarde, ni nunca es mal momento para hablar de ellos.


¿Y que es? Pues eso, el papillotero de silicona. O algo así. Si no, ¿como se llama un cacharro para hacer papillotes? Se aceptan propuestas!

Este cacharro es lo más sencillo de lo más sencillo. Básicamente consiste en un estuche de silicona con forma de cilindro achatado, con un par de tapas. Al ser de silicona aguanta temperaturas muy altas y muy bajas, esto es, todas las temperaturas que en circumstancias normales pueden obtenerse con un uso razonable de horno y congelador.


La idea es poner los alimentos dentro del estuche, cerrarlo, y ponerlo en el horno o el microondas de manera que el contenido se cocinará en su propio jugo.

El papillote es una manera particularmente interesante para cocinar pescados o verduras y suele, además, estar recomendada en dietas de adelgazamiento al no necesitar añadir ninguna grasa.

Sin necesidad de usar este cacharro los papillotes se pueden hacer por ejemplo con papel de aluminio (no vale para el microondas!) o papel parafinado, pero es más incómodo, y menos estable a la hora de manipularlo.

Y bueno, por ejemplo, podeis empezar a practicar con recetas como esta o alguna otra que está al caer!

martes, 13 de octubre de 2009

Cous cous y setas

Últimamente abundan los días en los que me planto delante de la nevera y me pregunto como es que tengo un blog de cocina si soy incapaz de imaginar que hacer con huevos, patatas, cebolla y aceite de oliva.

Sin embargo, a veces, del desierto más desierto aparece el oasis más oasis, y sin hacer gran cosa acabas cenando bien. Y de ahí, de ese oscuro agujero, de ese espacio de donde normalmente sale una llamada a las pizzas o al chino para que te traigan el menú, sale este cous cous y setas.



Y no lo llamo cous cous con setas pues no sería justo llamarlo así. Esto no es un elaborado cous cous si no una cena rápida y tanto más sabrosa como mejores sean las setas!

Ingredientes:
Una taza de de cous cous, unos 100gr de setas hidratadas frescas, media cebolla pequeña, un ajo, y un poco de aceite.

Preparación:
Por un lado hacemos el cous cous tal como indique el paquete. Suele ser poner la misma cantidad de cous cous que de agua salada hirivendo en un recipiente y dejar reposar unos 5 minutos, o hasta que el cous cous se haya bebido todo el líquido. Y listo.
Por otro lado doramos un ajo laminado en una sartén, y cuando empiece a coger color añadimos la cebolla cortada a dados. Removemos ajo y cebolla un tres o cuatro minutos con cuidado de que no se queme el ajo y añadimos las setas, y lo dejamos unos 10 minutos a fuego medio, hasta se haya evaporado todo el líquido de las setas. Un vez no haya líquido lo dejamos un par de minutos más a fuego medio, y yasta!.

Y emplatamos: ponemos el cous cous, y encima el sofrito de setas. Un chorrito de aceite de oliva por encima, y listo!

En la recete yo usé camagrocs frescos, pero cualquier seta vale. Mejor frescas, si no, pues secas rehidratadas. Con setas de bota también se podría hacer, pero en general no son tan sabrosas, y en algo tan sencillo... se nota.

miércoles, 7 de octubre de 2009

No al recorte en el presupuesto de I+D

¡¡Por favor!!
No puede ser que toda la I+D de este país sea buscar sustitutos caseros para el carbonato cálcico que usa Ferran Adrià para esferificar...


Aunque existe una genial idea para hacer esferificaciones caseras.

lunes, 5 de octubre de 2009

Empanadillas de setas

¿Pasa algo si en un bote en el que pone azucar pones harina? ¿O si en una caja que pone mi correspondencia guardas billetes de tren?
Espero que no, porque en el plato donde puse estas empanadillas de setas, ponía claramente spaghetti... Espero que no me pase lo mismo que a Manolo Gomes Wilfred...


Ingredientes:
Un ajo, 200gr de setas hidratadas, tres cucharadas soperas de aceite de oliva y otras tres cucharadas soperas de harina, una taza de cafe de leche, pimienta, nuez moscada y sal.
... ah, y un paquete de empanadillas.

Preparación:
Empezamos con lo más pesado, que es cortar las setas en trocitos pequeños. Una vez hecho esto ponemos todo el aceite en una sartén y doramos un par de minutillos el ajo cortado en láminas. Una vez dorado lo retiramos con cuidado de no tirar aceite y añadimos las setas, que rehogaremos unos minutos.
Cuando las setas estén hechas añadiremos la harina y daremos vueltas durante un par de minutos con cuidado de que la harina no llegue a quemarse, y añadiremos poco a poco la leche sin dejar de remover. Vereis como se forma rápidamente una bechamel con la harina, el aceite y la leche, que para hacer de relleno conviene que esté bastante espesa.


Una vez obtengamos la textura que deseamos paramos el fuego y añadimos una pizca de pimienta negra molida, otra de nuez moscada rallada y otra de sal, y removemos para mezclar bien y dejamos reposar unos minutos.
Y montamos las empanadillas. Más o menos una cucharada de postre colmada por oblea.
Y como las últimas empanadillas las hice fritas, esta vez las he hecho en el horno, unos 20 minutos, pintadas con un poquito de aceite para que quedasen un pelín más brillantes.
 
/*analytics*/ /*analytics*/