miércoles, 14 de octubre de 2009

El papillotero de silicona

¿Y los cacharros? Los tenía bastante olvidados... Pero nunca es tarde, ni nunca es mal momento para hablar de ellos.


¿Y que es? Pues eso, el papillotero de silicona. O algo así. Si no, ¿como se llama un cacharro para hacer papillotes? Se aceptan propuestas!

Este cacharro es lo más sencillo de lo más sencillo. Básicamente consiste en un estuche de silicona con forma de cilindro achatado, con un par de tapas. Al ser de silicona aguanta temperaturas muy altas y muy bajas, esto es, todas las temperaturas que en circumstancias normales pueden obtenerse con un uso razonable de horno y congelador.


La idea es poner los alimentos dentro del estuche, cerrarlo, y ponerlo en el horno o el microondas de manera que el contenido se cocinará en su propio jugo.

El papillote es una manera particularmente interesante para cocinar pescados o verduras y suele, además, estar recomendada en dietas de adelgazamiento al no necesitar añadir ninguna grasa.

Sin necesidad de usar este cacharro los papillotes se pueden hacer por ejemplo con papel de aluminio (no vale para el microondas!) o papel parafinado, pero es más incómodo, y menos estable a la hora de manipularlo.

Y bueno, por ejemplo, podeis empezar a practicar con recetas como esta o alguna otra que está al caer!

martes, 13 de octubre de 2009

Cous cous y setas

Últimamente abundan los días en los que me planto delante de la nevera y me pregunto como es que tengo un blog de cocina si soy incapaz de imaginar que hacer con huevos, patatas, cebolla y aceite de oliva.

Sin embargo, a veces, del desierto más desierto aparece el oasis más oasis, y sin hacer gran cosa acabas cenando bien. Y de ahí, de ese oscuro agujero, de ese espacio de donde normalmente sale una llamada a las pizzas o al chino para que te traigan el menú, sale este cous cous y setas.



Y no lo llamo cous cous con setas pues no sería justo llamarlo así. Esto no es un elaborado cous cous si no una cena rápida y tanto más sabrosa como mejores sean las setas!

Ingredientes:
Una taza de de cous cous, unos 100gr de setas hidratadas frescas, media cebolla pequeña, un ajo, y un poco de aceite.

Preparación:
Por un lado hacemos el cous cous tal como indique el paquete. Suele ser poner la misma cantidad de cous cous que de agua salada hirivendo en un recipiente y dejar reposar unos 5 minutos, o hasta que el cous cous se haya bebido todo el líquido. Y listo.
Por otro lado doramos un ajo laminado en una sartén, y cuando empiece a coger color añadimos la cebolla cortada a dados. Removemos ajo y cebolla un tres o cuatro minutos con cuidado de que no se queme el ajo y añadimos las setas, y lo dejamos unos 10 minutos a fuego medio, hasta se haya evaporado todo el líquido de las setas. Un vez no haya líquido lo dejamos un par de minutos más a fuego medio, y yasta!.

Y emplatamos: ponemos el cous cous, y encima el sofrito de setas. Un chorrito de aceite de oliva por encima, y listo!

En la recete yo usé camagrocs frescos, pero cualquier seta vale. Mejor frescas, si no, pues secas rehidratadas. Con setas de bota también se podría hacer, pero en general no son tan sabrosas, y en algo tan sencillo... se nota.

miércoles, 7 de octubre de 2009

No al recorte en el presupuesto de I+D

¡¡Por favor!!
No puede ser que toda la I+D de este país sea buscar sustitutos caseros para el carbonato cálcico que usa Ferran Adrià para esferificar...


Aunque existe una genial idea para hacer esferificaciones caseras.

lunes, 5 de octubre de 2009

Empanadillas de setas

¿Pasa algo si en un bote en el que pone azucar pones harina? ¿O si en una caja que pone mi correspondencia guardas billetes de tren?
Espero que no, porque en el plato donde puse estas empanadillas de setas, ponía claramente spaghetti... Espero que no me pase lo mismo que a Manolo Gomes Wilfred...


Ingredientes:
Un ajo, 200gr de setas hidratadas, tres cucharadas soperas de aceite de oliva y otras tres cucharadas soperas de harina, una taza de cafe de leche, pimienta, nuez moscada y sal.
... ah, y un paquete de empanadillas.

Preparación:
Empezamos con lo más pesado, que es cortar las setas en trocitos pequeños. Una vez hecho esto ponemos todo el aceite en una sartén y doramos un par de minutillos el ajo cortado en láminas. Una vez dorado lo retiramos con cuidado de no tirar aceite y añadimos las setas, que rehogaremos unos minutos.
Cuando las setas estén hechas añadiremos la harina y daremos vueltas durante un par de minutos con cuidado de que la harina no llegue a quemarse, y añadiremos poco a poco la leche sin dejar de remover. Vereis como se forma rápidamente una bechamel con la harina, el aceite y la leche, que para hacer de relleno conviene que esté bastante espesa.


Una vez obtengamos la textura que deseamos paramos el fuego y añadimos una pizca de pimienta negra molida, otra de nuez moscada rallada y otra de sal, y removemos para mezclar bien y dejamos reposar unos minutos.
Y montamos las empanadillas. Más o menos una cucharada de postre colmada por oblea.
Y como las últimas empanadillas las hice fritas, esta vez las he hecho en el horno, unos 20 minutos, pintadas con un poquito de aceite para que quedasen un pelín más brillantes.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Lentejas con cebada

Hace un rato he leído que el entrenador de los Lakers de Pau Gasol ha sugerido al jugador esloveno del equipo que fuera al peluquero. No podía pasar sin mencionarlo, ¿no?.

Y, bueno, mientras contengo la emoción que supone ir mañana día 29 al retorno de los monatólogos presento esta receta de lentejas.


Y es que si mi madre ve esto no sé que dirá. Con la guerra que le di yo con la lentejas de pequeño... Pero es que las legumbres deben estar presentes en cualquier dieta equilibrada que se precie.

Me he hecho mayor :(

Ingredientes:
Un taza de lentejas, una cucharada sopera de cebada, una cebolla pequeña, medio pimiento verde, unas rodajas de longaniza, aceite y una punta de chile picado.

Preparación:
Ponemos en una olla la cebolla cortada a dados medianos con un poco de aceite a fuego medio. Cuando empiece a estar transparente añadimos las lentejas, la cebada y cuatro tazas de agua. Subimos el fuego y cuando empiece a hervir lo bajamos a medio y dejamos hervir unos 30 minutos a fuego medio con la olla semitapada.

Pasado este tiempo las lentejas deberían estar cocidas, y para evaporar el líquido de cocción que pueda quedar, destapamos y subimos el fuego hasta que más o menos se evapore. Mientras se evapora el líquido cortamos unas rodajas de longaniza (o fuet, o chorizo!) y unas tiras de pimiento verde y las salteamos un par o tres de minutos con un chorrito de aceite. Cuando estén hechas añadimos el sofritillo a la olla de las lentejas, damos vueltas un minutillo y listo.

Si en lugar de secas os gustasen caldosas ¡horror!, en lugar de subir el fuego y destapar, simplemente destapais a los 30 minutos.

Un vez emplatadas echamos por encima el chile y removemos bien.

La gracia del plato es, por un lado el contraste de sabor y textura de las lentejas con el sabor dulce y la textura crujiente de la cebada, y por otro el añadir el sofrito al final, que contrasta también al prácticamente no haberse cocinado junto a las lentejas.

En fin, que si lo hacéis ya comentareis alguna cosa por aquí. Y además, como creo que hasta aqui no llega nadie: lentejas, si quieres te las comes, y si no las dejas. Au!

viernes, 25 de septiembre de 2009

El dominio del tomate

Sin tomate no hay nada. Así que con tomate puede salir algo. Y esta vez sale un sencilla pero excelente ensalada de tomate y olivas negras.


Fácil. Muy fácil. Quizás la más fácil que he puesto aquí, y no por ello peor que cualquier otra. Ni mejor!

Y bueno, viendo la foto... os aseguro que la ensalada no es a las ensaladas lo que la foto es al mundo de la fotografía.


Ingredientes:
Un tomate de ensalada, un puñado de olivas negras de Aragón, un buen aceite de oliva, y orégano.

Preparación:
Cortamos el tomate a dados, lo ponemos en un bol con las olivas negras y echamos un buen chorro de aceite y una cantidad generosilla de orégano. Mezclamos bien y listo!

martes, 22 de septiembre de 2009

Galtas de cerdo (o carrileras de porc) con salsa de olivas

Es "el peluquero cocinero", y no "el cocinero peluquero". La propiedad conmutativa que puede aplicarse en algunos aspectos de nuestra vida no puede aplicarse a este. ¿Quien sabe? Igual en la tierra de las golosinas con chile hay un cocinero peluquero.

En fin. Hoy un plato fácil pero un pelín largo de hacer. Y bueno, decir que descubrí el mismo día que cocinaba este plato que las galtas de porc en castellano se llamarían carrileras de cerdo. Bueno, siempre está bien aprender algo nuevo.

Pues eso: Galtas de porc con salsa de olivas.



Ingredientes:
Una galta o carrilera deshuesada, una cebolla mediana, un puñado de olivas malagueñas, un vasito de vino, y aceite, sal y pimienta.

Preparación:
En una sartén rehogamos la cebolla cortada pequeñita y las olivas a cuartos unos minutos, y cuando la cebolla empiece a estar transparente añadimos las galtas salpimentadas.
Dejamos a fuego medio hasta que las galtas estén hechas por fuera, dándoles la vuelta para que no se quemen.
Cuando veamos las galtas ya más o menos hechas por fuera pasamos el contenido de la sartén a una fuente para horno. Primero la carne, y después la pre-salsa.
Ponemos la fuente el el horno precalentado a 200ºC hasta que la carne esté hecha, unos 15-20 minutos, dándole la vuelta a la mitad.
Una vez esté hecho emplatamos la galta y trituramos lo que quede en la fuente para obtener una salsa fina que echaremos por encima de la galta.
Para acompañar, lo más fácil es hacer arroz blanco. Y ya veis, en la foto sale arroz blanco! :D

Y bueno, este va a ser mi primer maridaje. Realmente no sé mucho, pero una buena cerveza tostada serviría para este plato. Y me la bebería a la salud de los dos últimos comentaristas: Peter_alc: el señor de los blogs, y Monatasijiji: la mayor y más grande monologuista de estas tierras y más allá!
 
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