martes, 7 de abril de 2009

Alcachofas con vinagreta

Ya en el anterior post he comentado que no estoy cocinero (ni peluquero), y además he sido acusado de poner recetas muy laboriosas... y aprovechando que llega el final de la temporada de la alcachofa hoy pongo esta receta de alcachofas con vinagreta.


Ingredientes
Dos alcachofas, medio limón, aceite, vinagre, y olivada.

Preparación
Empezamos poniendo en una cazuela agua a hervir con el zumo del medio limón. El limón lo exprimiremos con la mano, y no lo "agotaremos", ya que lo usaremos para una vez cortadas las alcachofas no se oxiden y ennegrezcan.

Mientras el agua va calentandose, vamos limpiando las alcachofas, retirando las hojas externas y cortando los troncos. Los troncos no los tiraremos. Una vez limpias y partidas por la mitad las frotamos con lo que quede del limón.

Con un pelador o con un cuchillo quitaremos la parte dura del exterior de los troncos y, dependiendo del tamaño los partiremos por la mitad, que queden trozos de unos 3cm.

Cuando el agua hierva echamos las alcachofas y los troncos y las dejamos unos 25-30 minutos a fuego medio, que mantenga el hervor.

Preparamos mientras una vinagreta con una cucharada de aceite y media de vinagre. Batimos con un tenedor, añadimos un cuarto de cucharadita de olivada, y volvemos a batir hasta que esté bien mezclado. Aquí creo que no hace falta añadir sal, ya que el punto de sal lo aportará la olivada. Si queremos además, se puede sustituir el vinagre por limón.

Para montar el plato ponemos las alcachofas escurridas, cortadas en cuartos, distribuidas por el plato y rociamos con la vinagreta.

Para comer... ¡qué mejor que las manos!. Eso sí, bien armados de servilletas de papel para no pringarlo todo con la vinagreta...

El deshuesador

Hoy no estoy cocinero (ni peluquero), así que hoy toca hablar de la joya de la corona.


Se trata de un aparato que a mi me parece extremadamente interesante y útil, pero no he encontrado todavía a nadie que piense igual: se trata de mi gran deshuesador de olivas.

El funcionamiento es muy sencillo. Simplemente se coloca la oliva en la cazoleta y se cierra la mano, al más puro estilo cascanueces. El resultado es, por un lado la oliva, y por otro el hueso, como buen deshuesador que es.


Yo que soy muy original lo uso para deshuesar olivas, pero también para deshuesar cerezas. Las olivas deshuesadas van para pizzas, ensaladas, algún sofrito... y las cerezas deshuesadas quedan muy bien en ensaladas, o incluso para añadirlas a algún postre.

Y vuelvo a mencionar a Neus y Xavi, que fueron los que hace ya unos añitos me regalaron este aparato sin el cual no sabría como vivir ahora...

sábado, 4 de abril de 2009

Pasta fresca con espinacas (II)

Y otro día es hoy. Dicen que segundas partes nunca fueron buenas... pero no voy a dejar sin acabar el post sobre pasta fresca con espinacas, ¿no?.

Pero... quizás aquí el concepto de que segundas partes nunca fueran buenas se refiera al hecho de que este post vaya a explicar el método manual de estirado y cortado, sin máquina.

Para esto necesitaremos:

harina, la bola de masa de pasta con espinacas reposada, un rodillo, un cuchillo sin sierra bien afilado, y paciencia.

Procedimiento

Partimos la bola de masa en cuatro trozos iguales, tomamos uno de ellos y dejamos los tres restantes bajo el bol (si no me he equivocado sumando...). Con los ingredientes del post anterior cada cuarto es más o menos una ración.

Amasamos un poquito más el cuarto de bola y hacemos como una pequeña hamburguesa. Enharinamos un poco el rodillo y la suficie superficie sobre la que trabajaremos y... empezamos a amasar estirar... y seguimos hasta conseguir un grosor de unos 2 o 3mm. Estas láminas las pondremos con cuidado sobre una bandeja ligeramente enharinada y las dejaremos reposar unos 10 minutos en la nevera.


Y ahora viene lo más pesado: cortar la pasta. Lo más fácil de hacer son spaguetis planos (fetuccini?, Linguine? si lo lee algún italiano igual me puede ayudar :D), y la mejor forma de hacerlo es doblar en "cilindros aplastados" enharinados y cortar tiras. Una vez cortados los enharinamos ligermente de nuevo y los extendemos para dejarlos reposar de nuevo otros 10 minutos. Una vez reposados ¡ya estarán listos!


La cocción de esta pasta es muy rápida: en abundante agua hirviendo ligeramente salada dejarlos unos 2 minutos para que estén al dente, o algo más si la queremos más hecha, cosa que no recomiendo.

¿Y salsa? Yo pienso que quedan muy bien con una buena salsa de tomate, pero cualquier salsa vale, incluso simplemente con un chorro de un buen aceite de oliva están buenos!

viernes, 3 de abril de 2009

Pasta fresca con espinacas (I)

Hoy, frente a la visita de una ilustre amiga a la que hacía por lo menos un par de ciclos lunares que no veía, he tenido que buscar la inspiración culinaria necesaría para preparar alguna cosilla interesante para comer... y la verdad es que no me he inspirado mucho, y como estoy de un italiano que me salgo he hecho Pasta fresca con espinacas! .

La pasta no ha cogido mucho sabor a espinacas, la verdad, no más de un ligero regustillo, pero desde luego es interesante el colorcillo verde resultante!

Ingredientes:
100gr de espinacas congeladas, 3 huevos medianos, unos 450gr de harina, una cucharada de aceite de oliva.

Preparación:
Para empezar se cocinan las espinacas tal como indique el paquete. En mi caso ha sido ponerlas tal como salían de la bolsa en un plato que he cubierto con otro plato, ambos aptos para microondas, y dejarlas 5min a 800W.

Las espinacas cocinadas las ponemos juntos con unos de los huevos en un bote para batidora y lo trituramos todo junto a máxima potencia hasta que la espinaca esté muy triturada.

Mi anterior desastrosa experiencia con el primer paso para la masa para pasta me ha hecho tomar la decisión de no hacer lo que dicen la mayoría de recetas y poner unos 400gr de la harina en una fuente en lugar de en una superficie plana. Con las manos se hace un volcán en la harina y se vierten los dos huevos y la mezcla de huevo y espinacas. Con cuidado batimos los huevos dentro del volcán con un tenedor y cuando estén bien batidos vamos añadiendo poco a poco la harina, siempre con el tenedor.


Al final de proceso debe quedar una masa húmeda, pero no pegajosa. Si no es así, seguir añadiendo y mezclando la masa con más harina añadida de cucharada en cucharada.


Una vez hecho esto pasar la masa a una superficie plana (ahora sí!) bien limpia y enharinada. Y aquí viene lo más cansado... que es ir amasando durante algo más de 5 minutos hasta que esta "masa quebrada" quede lisa. Durante el amasado es posible que la masa "nos pida" más harina. Esto depende mucho de la humedad, o sea que en un día con llúvia prepararos a añadir más harina de la que al principio podíais prever.

Una vez conseguida esta masa lisa la dejaremos reposar bajo un bol limpio del revés sobre una superficie plana enharinada.


Tras dejarla reposar la cortaremos en trozos, la amasaremos y la cortaremos. Pero esto no será hoy... esto será... otro día!

jueves, 2 de abril de 2009

Pizza...

Empiezo sin demasiada gloria, pero tampoco con pena... con una pizza. La gracia es que la masa es casera. Vamos, hecha por el mismo que escribe, que en otro post más adelante explicará el "como se hizo". Esto es como las pelis en dvd: primero se ve la peli, y después los extras. Aquí, primero la pizza, y después la masa.

Ingredientes:
Una base de pizza, 3 o 4 tomates maduros, media cebolla, un puñado de alcaparras y otro de olivas, unos 100gr de judias verdes, aceite de oliva, 75gr de queso rallado, y orégano.

Preparación:
En mi caso me he tenido que armar con un rodillo para amasar la bola de masa de pizza.


Como podeis ver en la imagen, una vez amasada la base parece la península ibérica en inversión especular... en fin... mientras se estira la masa es buena idea haber rallado unos tomates y haberlos puesto al fuego junto con la cebolla cortada en juliana con un chorrito de aceite. La idea es evaporar el máximo de agua para no reblandecer la masa.

Una vez estirada la masa, y mientras se hace la salsa de tomate, cortamos en tiras las judias verdes, y las olivas la partimos por la mitad. Cogemos un puñado de alcaparras y el queso rallado. En este caso yo he usado emmental, aunque no es el más adecuado no está mal.


Una vez la salsa de tomate ha evaporado casi toda el agua la ponemos sobre la masa de pizza y la extendemos. Repartimos los más homogeneamente que podamos las judias verdes, las olivas y las alcaparras, y cubrimos con mucho queso. Espolvoreamos con orégano y al horno precalentado a unos 200ºC, durante unos 15min.



Esta no es más que una de las millones de ideas de combinaciones posibles para hacer una pizza: el límite lo pone la imaginación!

Y bueno, un comentario final: las olivas que he usado en esta pizza son las que mi gran amigo Xavi me pasó hace unas semanas. Unas olivas aliñadas por él mismo, y que yo mismo he deshuesado con el super deshuesador de olivas que él y Neus me regalaron hace unos años.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Primer post...

Pues eso, que hoy estreno este blog, sin demasiadas aspiraciones. Más que nada para pasar el rato :D
Y es que... ¡He tenido la brillante y original idea de hacer un blog de cocina!!!
Sí, sí, otro blog de cocina.
No es broma, es otro blog de cocina...
Otro... como si no hubiera o hubiese suficientes blogs de cocina por internet...


Podría empezar a decir que este será distinto, que será muy original, que tendrá esto, y patatín, y aquello... pero no, pues se trata realmente de otro blog de cocina. Y, ¿entonces por qué lo hago? ¡Pues por que me gusta cocinar! Y por que llevo tanto tiempo leyendo blogs de cocina, que he pensado que no sería mala idea empezar uno.

La idea es ir poniendo por aquí pequeños posts sobre diferentes ingredientes, productos de temporada, instrumentos, libros, alguna técnica, conservas... y por supuesto, recetas.

Nada, pronto empezaré!
 
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